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Diario de motivación para aprender inglés- ¿Haces del triunfo tu fracaso? Capítulo 2

En el capítulo 1 conocimos a Teresita, una inmigrante rumana que se gana la vida limpiando.  Ella, según dije en el capítulo 1, hace del triunfo su fracaso. ¿Por qué?

Para contestar a esta pregunta, primero explicaré qué entiendo yo por “hacer del triunfo tu fracaso”.

Cuando una persona ha pasado por experiencias vitales difíciles (enfermedades, abandonos, falta de medios, falta de trabajo, incomprensión) es frecuente que llegue a pensar que todo lo que ocurre en la vida es malo.

En el caso de Teresita es fácil de constatar. Trabaja de limpiadora (sueldo escaso), su marido enferma con 50 años y ella se queda como el único sostén de la economía familiar, padece un montón de achaques, le falta el dinero para todo. ¿Por qué iba a ocurrirle algo bueno en su vida si todo lo que le ha ocurrido hasta ahora ha sido malo? No puede salir de este bucle.

Pero Teresita, podría no obstante, tener la sensación de que su situación no es tan mala, si en lugar de centrarse en su “microcosmos”, se centrase en el “macrocosmos”. Estoy segura de que su vida sería mucho mejor.

Veamos cómo.

Tener la perspectiva correcta

¿Qué hacía Teresita antes de emigrar a España?

Trabajaba en el campo en el cultivo de hortaliza y en la cría gallinas. Además de no gustarle nada este trabajo por el escaso sueldo, ella siempre se queja de que por la corrupción, no podía tener ni siquiera un modesto negocio en Rumanía sin tener que pagar “peaje” a los señores locales.

¿Qué logró Teresita cuando emigró con su marido de Rumanía a España?

Percibir un mejor salario (de ganar 300 euros al mes, pasó a ganar unos 1.500 euros al mes), mejor asistencia sanitaria (tiene acceso al sistema sanitario público español que es muy bueno)  y tener más perspectivas de futuro para su familia que se quedaron estudiando en Rumanía. Hará un año, se trajo a España su madre y dentro de poco vendrá a vivir con ella un hijo que no gana mucho en Rumanía. Ahora último, ha decidido pasar sus vacaciones en un balneario en España, en lugar de volver a Rumanía a hacerse cargo de otros familiares; es decir, puede costearse unas vacaciones.

¿Es esto un triunfo? Para ella, indudablemente sí lo es ya que vive mejor de lo que hubiera vivido de haberse quedado en Rumanía.

El que sea un triunfo, o no, depende siempre del punto de partida.  Si tu punto de partida es mejor que el de Teresita, entonces necesariamente tu triunfo exige más logros. Por esta razón para mí – y quizás para ti- los logros de Teresita no son un triunfo, sino pura “supervivencia” y, por eso, pensamos que tiene una mala vida. Sí, es una vida dura pero de lo que estoy segura es de que es cien veces mejor que lo que dejó atrás; la prueba está en que cuando vino la crisis a España en el 2007,  ella, como muchos rumanos, no volvió a su país.

Entonces ¿por qué hace Teresa de este triunfo un fracaso? ¿Por qué siempre está abatida? ¿Por qué se queja siempre?

Porque carece de perspectiva;  “le come” el día a día: el esfuerzo de hacerse cargo del marido enfermo, de ir a trabajar a distintos sitios, el cansancio, la edad, la falta de medios para acceder a una situación económica más favorable y probablemente, el hecho de que otros rumanos que emigraron con ella han logrado aún más como, por ejemplo, comprarse una casa y tener coche.

Aprendiendo a ver el macrocosmos

La mejora de la calidad vida es un hecho en todo el mundo y viene muy bien explicada en un libro que se llama “Factfulness”, escrito por un médico sueco epidemiólogo llamado Hans Rosling. Con datos oficiales, como los de las Naciones Unidas, el autor prueba cómo en el mundo hay menos mortalidad infantil, menos pobreza y más acceso a la educación, lo que ocurre es que tendemos a obviar estos datos o simplemente los desconocemos. Aquí puedes hacer un test (en inglés) para ver cuánto sabes de estos temas.

Si lees Factfulness, verás que no es solo Teresita la que carece de perspectiva. La gran mayoría de nosotros sufrimos de tanto enfocar la atención en nuestros esfuerzos -aparentemente estériles- trabajos que no nos satisfacen, sueldos que no nos alcanzan para realizar nuestros sueños, jefes que nos agobian y no pensar en que nuestros abuelos pasaron una guerra, hambre, pobreza y vivieron una vida realmente azarosa.  Nuestra vida actual es, en realidad, infinitamente mejor. Por eso es importante esforzarse en pensar que no todo es tan malo como lo vemos, o nos lo pinta los medios, o quienes nos rodean.

¿Y con el inglés?

Ahora vayamos al inglés. ¿Estás tú haciendo de tu triunfo un fracaso?

La mayor parte de los estudiantes a los que hago pruebas de nivel de inglés  tienen un nivel entre B1 y B2 y les cuesta, sobre todo, hablar y entender inglés.

Cuando les pregunto dónde estudiaron inglés, casi el cien por cien comenta que en un instituto público de enseñanza  (no bilingüe) y luego, si eso, en academias. Casi siempre los que tienen mayor nivel, B2+ o C1, o han vivido fuera de España o han tenido un profesor particular durante mucho tiempo.

Entonces, si vienes de un sistema de enseñanza no bilingüe que prima la gramática ¿A que no es extraño que no tengas un nivel Advanced?  De aquello polvos vienen estos lodos. ” A small problem develops into a big mess”.

No es que no tengas las capacidades, no es que seas “tonto”,  no es que no valgas, no es que no se te de bien el inglés. No, no.

El problema es que tenías que haber escuchado y hablado inglés desde pequeñito, en lugar de estudiarlo con libros de gramática. Como el tiempo pasó y no hiciste eso, pues ahora tu nivel de inglés está estancado y es muy difícil sacarlo de ahí. Lo sé, entre otras razones, porque a mí me ocurrió precisamente lo contrario. Tuve la oportunidad de ir a vivir a un país angloparlante desde muy pequeña, por lo que ni siquiera sabía lo que era un phrasal verb, simplemente los usaba.

Si tu problema es que no estudiaste inglés correctamente desde la infancia, no sacamos nada con lamentarnos. Hay que ponerse manos a la obra y desandar todo el camino que has recorrido hasta ahora en sentido contrario: escuchar y hablar inglés lo más posible.

Todo lo que consigas mejorar, será un pequeño triunfo, que sumado a otros pequeños triunfos harán un gran triunfo.

En este contexto, quiero recordarte que no pierdas la perspectiva. No pienses que porque el día a día sea duro (trabajar, estudiar, ocuparte de tu casa, de tu familia y además aprender inglés), está todo perdido y que nunca llegarás a tu meta. No, no está todo perdido y no es imposible. Lo que te ocurre es que te estás fijando en tu “microcosmos” y no ves el conjunto más grande, que es mucho más positivo de lo que parece.

Si no te has dado cuenta  ahora, te lo explicaré yo. Y ¿Por qué yo? Porque lo he vivido. He sido emigrante, he tenido que escalar “pasito a pasito” enormes montañas, algunas veces con éxito, muchas veces con fracasos y he salido adelante. Me daban arcadas a los 14 años cuando tenía que hablar inglés enfrente de mi clase de pre-adolescentes criticones.  Sé de lo que estoy hablando.

Tú tienes la posibilidad de mejorar tu calidad de vida, y de decidir lo que quieres hacer ya que en la era de internet tenemos miles de oportunidades abiertas; estudiar inglés gratis por ejemplo, conocer a más gente, tener más contactos y optar a nuevas profesiones. Nunca antes fue mejor.

Estamos en la mejor era de todo la historia del ser humano. ¿Vas a desaprovechar esa oportunidad cuando tus abuelos ni siquiera podían plantearselo? Tú tienes en realidad mucha suerte: los medios están allí y también las personas que pueden ayudarte. Todo lo que no tuvieron ni tus abuelos ni tus padres lo tienes tú gracias a internet.

Por eso te digo, no dejes que esta oportunidad se escape, no pierdas el tren de una de las épocas más emocionantes de la historia de la humanidad.

En el próximo capítulo veremos el caso de Pilar, mi estudiante favorita.

Mónica

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