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Chapter 1. The Soul in the picture. Audiobook The Picture of Dorian Gray

Chapter 1

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Capítulo 1:

 

‘El alma en el cuadro’

 

“Solo hay una cosa peor en el mundo a que hablen de uno: que no hablen”

El estudio se había llenado de un intenso olor a rosas y, cuando el suave viento del verano movía los árboles del jardín, entraba por la puerta abierta la fuerte esencia de las lilas. Desde un rincón, tirado en un diván y fumando un cigarrillo tras otro, Lord Henry Woton contemplaba las nuevas flores color de miel.

 

En medio de la habitación, sobre un caballete, estaba el retrato en tamaño natural de un joven de gran belleza y enfrente, un poco más lejos, estaba sentado el pintor Basil Hallward, que admiraba el cuadro.

 

 

-Esta es su mejor obra, Basil. Es lo mejor que ha hecho usted-, le dijo Lord Henry. El próximo año hay que enviarla a la Exposición Grosvenor.

 

 

 

-No creo que lo haga-, respondió el pintor. No, no enviaré esto a ninguna parte.

 

 

Lord Henry levantó los ojos y miró con asombro a través del humo azul del cigarrillo de opio.

 

 

 

-¿Y por qué no, mi querido amigo? Los pintores son gente rara. Buscan la fama y luego no la quieren. Es absurdo. Es una tontería, porque solo hay una cosa peor en el mundo a que hablen de uno: que no hablen.

 

 

-Sé que se va a reír- contestó el pintor-, pero realmente no puedo exponer el cuadro. Hay mucho de mí mismo en él.

 

Lord Henry rió.

 

-¡No me importa que se ría!-, dijo Basil.

 

-¡Pero si no se parece en nada! Usted es un hombre inteligente, pero la inteligencia no tiene nada que ver con la belleza. Estoy seguro de que su joven y misterioso amigo no piensa nunca. Es una bella criatura sin cerebro. No se parecen en nada.

 

-No me comprende- respondió el pintor.- Ya sé que Dorian Gray y yo no nos parecemos.

 

 

 

-¿Dorian Gray? ¿Ese es su nombre?- preguntó Lord Henry.

 

-Sí, es su nombre. No quería que lo supiera.

 

 

 

-¿Por qué?

 

-Porque cuando alguien me gusta mucho no digo su nombre. Para mí es una traición. Amo el secreto. Cuando abandono esta ciudad no digo a nadie dónde voy.  No es una buena costumbre, lo sé, pero así la vida se parece a las novelas. Usted debe pensar que estoy loco.

 

-No, mi querido Basil-, dijo Lord Henry. Recuerde que estoy casado y que el único encanto del matrimonio es que la pareja se engañe con frecuencia. Nunca sé dónde está mi esposa y mi esposa nunca sabe lo que yo hago.

 

 

 

 

-No me gusta que hable así-, contestó Basil Hallward mientras caminaba hacia la puerta que llevaba al jardín. Creo que es usted un buen marido. Es usted una gran persona. Su cinismo es solo una coraza.

 

Los dos hombres caminaron juntos hacia el jardín y se sentaron en un banco, a la sombra de unos árboles. Poco después, Lord Henry miró su reloj.

 

-Tengo que irme, Basil -dijo en voz baja- pero antes me gustaría saber por qué  no quiere exponer el retrato de Dorian Grey.

 

-Lo repito: me da miedo mostrar a través del cuadro el secreto de mi alma

 

-¿Y cual es?

 

 

-Se lo voy a decir.

 

-Le oigo, Basil.

 

-Esta es la historia, dijo el pintor:

 

Hace dos meses fui a una reunión en casa de Lady Brandon. Yo estaba en el salón hablando con varias damas maduras cuando noté que alguien me miraba. Me volví y vi por primera vez a Dorian Gray. Nos miramos y me asusté. Me di cuenta de que era fascinante. Sentí que me iba a ocurrir algo terrible. Me aterré y quise salir del salón. Corrí hacia la puerta, pero lady Brandon no me dejó.

 

 

 

De pronto me encontré de frente a Dorian Gray. Casi nos tocamos. Nos miramos. Entonces le pedí a lady Brandon que nos presentase.

 

 

 

-¿Y qué dijo Lady Brandon del maravilloso joven?

 

-Dijo que era un muchacho encantador. Dijo que ella era muy amiga de la madre del chico y que había olvidado a qué se dedicaba. Dorian Gray y yo nos reímos y de pronto nos hicimos amigos.

 

-Es un buen comienzo-, dijo lord Henry.

 

Basil Hallward movió la cabeza.

 

 

-Usted no entiende qué es la amistad, Harry- murmuró-, ni lo que es la enemistad. Usted quiere a todo el mundo, que es como no querer a nadie.

 

-¡Eso no es justo!-, dijo lord Henrry. Sé diferenciar entre las personas. Elijo a mis amigos por su buen aspecto, a mis colegas por su carácter y a mis enemigos por su inteligencia. No tengo enemigos tontos. Hablemos de Dorian Gray ¿le ve con frecuencia?

 

 

-Le veo todos los días. Necesito verle todos los días. No sería feliz si no le viera.

 

-¡Asombroso! ¡Es necesario que conozca a Dorian Gray!

 

Entonces Basil Hallward se levantó y anduvo por el jardín. Poco después, regresó.

 

 

Él es todo mi arte-, dijo el pintor gravemente-. Sé que mi obra, desde que conocí a Dorian Gray, es la mejor que he hecho en mi vida.   La simple presencia de ese muchacho -apenas pasa de los veinte- hace que vea las cosas de otra manera. Pienso de forma diferente.

 

-Dígame: ¿Dorian Gray le tiene mucho afecto?

 

 

 

Sí -respondió tras un silencio-, sé que le gusto… Le digo cosas bonitas. Él es encantador conmigo y hablamos durante días, en el estudio, aunque a veces parece que se divierte haciéndome daño. Entonces creo que he dado mi alma a una persona que no la aprecia lo suficiente.

 

-Mi querido amigo, ahora recuerdo…

 

-¿Qué recuerda, Harry?

 

-Dónde oí el nombre de Dorian Gray.

 

-¿Dónde?-, preguntó el pintor un poco enfadado.

 

-No me mire con esa cara Basil… Fue en casa de mi tía lady Ágata. Me dijo que había conocido a un joven maravilloso que se llamaba Dorian Gray. No me dijo que era hermoso. Me dijo que era muy serio y que tenía buen carácter. Me imaginé a una persona con gafas, con granos y con unos pies enormes.

 

-No quiero que le conozca-, dijo Basil.

 

 

-¿No quiere que le conozca?

 

-No.

 

-Míster Dorian Gray está en el estudio, señor- dijo el mayordomo entrando en el jardín.

 

 

-Pues ahora me lo tendrá que presentar-, dijo riendo Lord Henry.

 

Basilio Hallward miró a Lord Henry.

 

-Dorian Gray es mi amigo más querido -dijo-. Es de un carácter puro y sencillo. No lo corrompa; sería una mala influencia. El mundo es grande y hay mucha gente interesante. No me lo quite. Mi vida de artista depende de él. Téngalo en cuenta, Harry; confío en usted

-No diga tonterías-, respondió Lord Henry, que cogió a Hallward del brazo y le llevó al interior de la casa.

Chapter 1

 

‘The soul in the picture’

 

“There is only one thing in the world worse than being talked about, and that is not being talked about.” 

 

The studio was filled with the intense smell of roses, and when the gentle summer wind moved through the trees in the garden, the strong essence of lilac entered the room.  In the corner, spread out over a divan and smoking one cigarette after another, Lord Henry Woton contemplated the new honey-coloured flowers.

 

In the middle of the room, on an easel, was the life-size portrait of a young man of extraordinary beauty, and standing in front of it, a little further away,  the painter Basil Hallward was sitting, admiring the painting.

‘This is your best work, Basil.  It’s the best you’ve done’, Lord Henry told the painter.  ‘Next year you must send it to the Grosvenor Exhibition.’

‘I don’t think so’, replied the painter.  ‘I will never send this anywhere.’

Lord Henry raised his eyes and looked with astonishment through the blue smoke of the opium cigarette.

 

 

‘And why ever not, my dear friend?  Painters are such strange people. They seek fame and then don’t want it. It’s absurd.  It’s crazy because there is only one thing in the world worse than being talked about, and that is not being talked about.

 

‘I know you’re going to laugh’ replied the painter, but really, I can’t exhibit the painting; there’s too much of myself in it.

 

Lord Henry laughed.

 

‘I don’t mind you laughing!’ said Basil.

 

‘But it is nothing like you! You are an intelligent man, but intelligence has nothing to do with beauty.  I am sure that your mysterious young friend never thinks.  He is a beautiful, brainless creature.  You are nothing like each other.

 

 

‘You don’t understand me’ replied the painter.  ‘I already know that Dorian Gray and I are nothing alike.’

 

‘Dorian Gray? Is that his name?’ Asked Lord Henry.

 

‘Yes, that’s his name.  I didn’t want you to know.’

 

‘Why not?’

 

‘Because when I like someone a lot I don’t tell say their name.  For me it’s betrayal.  I love secrecy.  When I leave this city, I don’t tell anyone where I am going.  It is a bad habit, I know, but in that way life is like a novel.  You must think I am mad.’

 

‘No, my dear Basil,’ said Lord Henry. Remember that I am married and the only delight to be had in a marriage is that the partners cheat regularly.  I never know where my wife is and my wife never knows what I am doing.

 

 

 

‘I don’t like you speaking like that,’ replied Basil Hallward, as he walked towards the door that led to the garden. I believe that you are a good husband.  You are a great person.  Your shamelessness is just a front.’

 

The two men walked together towards the garden and sat on a bench, under the shade of the trees.  Moments later, Lord Henry looked at his watch.

 

‘I must go, Basil’ he said quietly ‘but before I go I would like to know why you don’t want to exhibit the picture of Dorian Gray.’

 

‘I repeat: it scares me to show the secret of my soul through a picture.’

 

‘And what is it?’

 

‘I’m going to tell you.’

 

‘I’m listening to you, Basil’

 

‘This is the story’ said the painter

 

‘Two months ago I went to a meeting at Lady Brandon’s house.  I was in the lounge talking to various old ladies when I felt someone looking at me. I turned and saw, for the first time, Dorian Gray.  Our eyes met and I was scared.  I knew instantly that he was fascinating.  I felt that something terrible was going to happen to me.  I froze and wanted to leave the room.  I ran towards the door, but Lady Brandon wouldn’t leave me.’

 

Suddenly I found myself face to face with Dorian Gray.  We were almost touching.  We made eye contact.  Then I asked Lady Brandon to introduce us.

 

 

‘And what did Lady Brandon say of this marvellous young man?’

 

‘She said that he was charming.  She said that she was a close friend of his mother and that she had forgotten what he did.  Dorian Gray and I both laughed and suddenly we became friends.’

 

‘It’s a good start’ said Lord Henry

 

Basil turned his head.

 

‘You don’t understand what friendship is, Harry’ he murmured.  ‘nor what is enmity.’ You love everybody, which is the same as not loving anybody.’

 

‘That’s not fair!’ said Lord Henry.  I know the difference between people.  I choose my best friends by their good looks, my colleagues by their personality and my enemies by their intelligence.  I don’t have stupid enemies.  Let’s speak about Dorian Gray.  Do you see him often?’

 

‘I see him every day.  I must see him every day.  I wouldn’t be happy if I didn’t see him.’

 

‘Amazing! I must meet Dorian Gray!’

 

 

Then Basil Hallward got up and walked around the garden.  A few moment later he returned.

 

‘He is my art’ said the painter seriously.  ‘I know that my work, since I met Dorian Gray, is the best I have ever done.  The simple presence of this young man – he is little over 20 years old – makes one see things in another light.  I think in a different way.’

 

‘Tell me:- does Dorian Gray affect you so much?’

 

‘Yes’ he replied after a silence. ’I know he likes me. He is charming with me and we talk for days, in the studio, although at times it seems that he enjoys hurting me. I think I have given my soul to a person who doesn’t appreciate it enough.’

 

‘My dear friend. Now I remember…’

 

‘Remember what, Harry?’

 

‘Where I heard the name Dorian Gray!’

 

‘Where?’ asked the painter, a little angry.

 

‘Don’t look at me like that, Basil.  It was at my aunt Agatha’s house. She told me  that she had met a marvellous young man called Dorian Gray. She didn’t tell me that he was beautiful.  She told me that he was very serious and was good-natured. I imagined a person with glasses, spots and enormous feet.’

 

‘I don’t want you to meet him’ said Basil

 

‘You don’t want me to meet him?’

 

‘No.’

 

‘Mister Dorian Gray is in the studio, sir’ Said the butler, coming into the garden.

 

‘Well, now you will have to introduce him to me’ Said Lord Henry, laughing.

 

Basil Hallward looked at Lord Henry.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

‘Dorian Gray is my dear friend’ he said.  He has a pure and simple nature. Don’t corrupt him.  You would be a bad influence. The world is big and there are many interesting people. Don’t take him away from me. My life as an artist depends on him. Please take it into account. I confide in you.’

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

‘Don’t talk rubbish’ replied Lord Henry, who took Hallward by the arm and took him into the house.